Trump se reunirá con líder opositora venezolana tras acercamiento con sucesora de Maduro

Publicado: 15 ene 2026, 12:05 GMT-5|Actualizado: hace 3 horas

CARACAS (AP) — El presidente estadounidense Donald Trump se reunirá el jueves en la Casa Blanca con la líder opositora venezolana María Corina Machado, cuyo partido político es considerado ampliamente como el ganador de las elecciones de 2024, un resultado que el entonces presidente Nicolás Maduro rechazó antes que Estados Unidos lo capturara en una audaz incursión militar este mes.

Menos de dos semanas después que las fuerzas estadounidenses capturaran a Maduro y a su esposa en un complejo fuertemente custodiado en Caracas y los llevaran a Nueva York para ser juzgados por cargos de narcotráfico, Trump recibirá a la laureada con el Premio Nobel de la Paz, Machado, habiendo ya desestimado su credibilidad para gobernar Venezuela y planteado dudas sobre su compromiso declarado de apoyar el gobierno democrático en el país.

“Es una mujer muy agradable”, afirmó Trump a Reuters en una entrevista sobre Machado. “La he visto en televisión. Creo que sólo vamos a hablar de lo básico”.

La reunión se produce cuando Trump y sus principales asesores han señalado su disposición a trabajar con la presidenta interina Delcy Rodríguez, quien fue vicepresidenta de Maduro y, junto con otros en el círculo íntimo del líder depuesto, sigue a cargo de las operaciones gubernamentales diarias.

Rodríguez ha adoptado una postura menos estridente hacia Trump y sus políticas de “Estados Unidos Primero” hacia el hemisferio occidental, señalando que planea seguir liberando a personas que fueron detenidas durante el gobierno de Maduro, una medida que, se informa, se realizó a instancias del gobierno de Trump. Venezuela liberó a varios estadounidenses esta semana.

Trump, un republicano, dijo el miércoles que tuvo una “gran conversación” con Rodríguez, la primera desde que Maduro fue derrocado.

“Tuvimos una llamada, una llamada larga. Discutimos muchas cosas”, subrayó Trump a los periodistas. “Y creo que nos estamos llevando muy bien con Venezuela”.

Al respaldar a Rodríguez, Trump ha dejado de lado a Machado, quien ha sido durante mucho tiempo un rostro de resistencia en Venezuela. Ella había buscado crear relaciones con Trump y asesores clave como el secretario de Estado Marco Rubio entre la derecha estadounidense en una apuesta política para aliarse con el gobierno de Estados Unidos. También tiene la intención de reunirse con el Senado el jueves por la tarde.

A pesar de su alianza con los republicanos, Trump fue rápido en desairarla tras la captura de Maduro. Sólo unas horas después, Trump dijo sobre Machado que “sería muy difícil para ella ser la líder. No tiene el apoyo ni el respeto dentro del país. Es una mujer muy agradable, pero no tiene el respeto”.

Machado ha seguido un curso cuidadoso para evitar ofender a Trump, especialmente tras ganar el Nobel de la Paz el año pasado, que Trump codiciaba. Desde entonces, ha agradecido a Trump y ofrecido compartir el premio con él, un gesto que ha sido rechazado por el Instituto Nobel.

El paradero de Machado ha sido en gran parte desconocido desde que se escondió a principios del año pasado luego de ser brevemente detenida en Caracas. Reapareció brevemente en Oslo, Noruega, en diciembre después que su hija recibiera el Nobel de la Paz en su nombre.

La ingeniera industrial e hija de un magnate del acero comenzó a desafiar al partido gobernante en 2004, cuando la organización no gubernamental que cofundó, Súmate, promovió un referéndum para revocar al entonces presidente Hugo Chávez. La iniciativa fracasó, y Machado y otros ejecutivos de Súmate fueron acusados de conspiración.

Un año después, provocó la ira de Chávez y sus aliados nuevamente al viajar a Washington para reunirse con el entonces presidente estadounidense George W. Bush. Una foto que la muestra estrechando la mano de Bush en la Oficina Oval vive en la memoria colectiva. Chávez consideraba a Bush un adversario.

Casi dos décadas después, movilizó a millones de venezolanos para rechazar al sucesor de Chávez, Maduro, para otro mandato en las elecciones de 2024. Pero las autoridades electorales leales al partido gobernante lo declararon ganador a pesar de la amplia evidencia creíble en contrario. Las protestas antigubernamentales resultantes terminaron en una brutal represión por parte de las fuerzas de seguridad del estado.